

Un buen día de primavera de no hace mucho tiempo descubrí un rayo de sol verde reflejado en mi ventana y, aunque disimulaba, al apagar la luz eléctrica toda mi habitación, por primera vez en el año, se inundó de un increíble color verde solar... la culpable del verde era la sábana que esta señora de aquí abajo está retratando, mi sábana, la señora que la pinta, objeto turístico de la dueña de la sábana que ella pinta como objeto t-artístico?, mi cuarto de color verde solar, y entender la creación de la luz en el Primer Día, y el mar al final de la calle, y yo que ya soy un personaje más de esta calle, debajo de Anni con el caniche, encima de Bernard con el puro, en diagonal con la señora que se viste de negro y cuelga su ropa con pinzas de colores y me habla en italiano, en frente del señor del puesto del mercado que yo nunca reconocía si no era domingo, lejos de los obreros del échafodage, con la visita matinal de Yves, del factor, de los testigos de jehova que no tardarán en volver a ver si me he leído sus libros, la panadera de la vuelta de la esquina que siempre dice que yo nunca tengo frío, la señora de rubio teñido de la épicerie que también se cortó el pelo tan corto como yo cuando era joven...
Mais dejá, tu t'en vais.